La “Educación para la Ciudadanía” en el Consejo de Europa

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Poner nuestra atención en la Educación para la Ciudadanía en Europa, implica volver la mirada a años atrás, en el seno del Consejo de Europa. Creado en el año 1949, se trata de una organización internacional cuya finalidad principal es promover la democracia, la protección de los derechos humanos y la defensa del Estado de Derecho. Durante la segunda cumbre celebrada por el Consejo, en Estrasburgo, durante el año 1997, los jefes de Estado de los países miembros del Consejo, implementaron oficialmente un auspicioso proyecto de Educación para la Ciudadanía Democrática para Europa. Se trata de una robusta iniciativa, desarrollada en 3 fases, dirigida a promover la existencia, implementación y desarrollo de la Educación para la Ciudadanía entre los países de Europa. Junto con esta iniciativa, el Consejo, ha desarrollada otras instancias de promoción en la materia igualmente importantes. A una descripción de los aportes del Consejo de Europa en materia de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos van dedicadas las siguientes líneas.

Primera Fase (1997-2000)

Inicialmente, este proyecto fue concebido con carácter exploratorio, desde el prisma del aprendizaje global y a lo largo de la vida. Durante esta primera etapa, los objetivos prioritarios del proyecto fueron los siguientes:

  • Exploración y desarrollo de las definiciones de la Educación para la Ciudadanía Democrática.
  • Identificación de las habilidades y capacidades necesarias para practicar la ciudadanía democrática activa.
  • Discusión sobre la forma de cómo enseñar estas habilidades y desarrollar estas capacidades.

En ese orden de ideas, es que durante el año 1999, se proclama la Declaración y Programa sobre Educación para la Ciudadanía Democrática. En ella, esta educación es definida como una experiencia de aprendizaje a lo largo de la vida que prepara a todos los hombres y a mujeres para participar activamente en la vida pública, para asumir de un modo responsable su propio destino, en el marco de una cultura de de los derechos humanos, dentro de una sociedad multicultural, que propugna el tratamiento de la diferencia y de la diversidad con inteligencia, sensatez y la tolerancia, con el fin de permitir la cohesión social, el entendimiento mutuo y la solidaridad. A partir de esta concepción, se hace un llamamiento a los Estados a incorporar la Educación para la Ciudadanía de acuerdo a estos estándares. Los resultados de esta primera fase fueron presentados y aprobados en el año 2000, en sesión de la Conferencia Permanente de Ministros Europeos de Educación del Consejo de Europa, mediante la emisión de un documento oficial en forma de una resolución que sirviera de base para que los Estados miembros continuaran promoviendo la enseñanza de la ciudadanía democrática en sus políticas públicas. A modo de resumen, este documento conclusivo, subraya la sugerencia a los Estados en cuanto a conducir sus esfuerzos en esta materia, especialmente, a las siguientes cuestiones:

  • Centrar los esfuerzos tanto en la educación formal como en la no formal y mejorar las relaciones entre estas instancias.
  • Considerar los valores y los principios que inspiran esta educación como un objetivo esencial del currículum educativo y como criterio de garantía de la calidad de los sistemas educativos.
  • La adopción de un acercamiento holístico respecto de las capacidades y habilidades a ser desarrolladas y la promoción de métodos participativos y de gobernanza democrática de los centros escolares.

Segunda Fase (2001-2005)

Esta segunda parte del proyecto, toma como punto de partida la resolución a la cual aludimos anteriormente y tuvo por objeto principal difundir los resultados de la primera fase, y, especialmente, transformar estos resultados en políticas públicas concretas y prácticas. Entre los principales frutos de esta fase destacan los siguientes:

  • Desarrollo de un estudio europeo sobre las políticas de Educación para la Ciudadanía Democrática existentes en los diferentes Estados miembros del Consejo, con el fin de trazar un mapa del estado de la cuestión en Europa.
  • La realización de un estudio europeo sobre la participación de los alumnos en las escuelas, que puso de manifiesto algunos obstáculos en la enseñanza y el aprendizaje participativo, junto con señalar ideas para una nueva cultura de vida y aprendizaje en las escuelas.
  • La recomendación sobre Educación para la Ciudadanía Democrática dirigida a los Estados miembros adoptada por el Comité de Ministros en el año 2002. Esta iniciativa, en sus aspectos más relevantes, manifiesta una serie de sugerencias y pautas generales que deben seguir los Estados que apuesten por la Educación para la Ciudadanía en sus políticas públicas educacionales; señala las capacidades que se pretenden lograr con esta enseñanza; los métodos más eficaces para su realización en los centros educativos; y, coloca a disposición de los Estados, un conjunto de instrumentos para facilitar la puesta en práctica de la Educación para la Ciudadanía y en Derechos Humanos.
  • La proclamación del año 2005 como año Europeo de la Ciudadanía, con la consiguiente fijación de determinados objetivos concordantes con la Recomendación adoptada por el Consejo de Ministros de 2002, recientemente referida. Para la consecución de estas metas, el Consejo desarrolló un entramado organizativo encomendado a un Comité de expertos, que, desde un enfoque transversal y multidisciplinario, realizó diversas y nutridas sugerencias a los Estados y se tradujo en una serie de materiales, manuales y módulos de formación, para facilitar la implementación de esta educación a los Estados. La tarea de este Comité concluyó en el año 2006, con la emisión de un informe sobre la evaluación del trabajo realizado.

Tercera fase ( 2006-2009)

En el año 2006 y tomando como base de actuación las propuestas realizadas a lo largo del Año Europeo de la Ciudadanía a través de la Educación, se da inicio a la tercera fase del programa. Entre los principales objetivos de esta etapa, destacan los siguientes:

  • Continuar el reforzamiento del desarrollo y aplicación de políticas públicas en la materia, con especial consideración a la cohesión e inclusión social, el respeto de los derechos humanos y la gestión democrática de las instituciones de enseñanza.
  • Fortalecimiento de la capacidad de formación y desarrollo de los profesores.
  • Mejoramiento de la comunicación y el intercambio de información entre los Estados, centrado especialmente en la recopilación, consulta y difusión de conocimientos y prácticas exitosas en Educación para la Ciudadanía.

Del año 2010 a la actualidad.

Especial importancia ha tenido la aprobación de la Carta del Consejo de Europa sobre Educación para la Ciudadanía Democrática y los Derechos Humanos del año 2010. Este instrumento, creó un marco educativo común para Europa en materia de enseñanza de Educación para la Ciudadanía, con la finalidad de ser recepcionado por los Estados en sus políticas educativas y lograr, la materialización de los contenidos en los planes de estudio y en la organización escolar. Junto con ello, destaca como un importante documento que promueve la educación cívica, la convivencia y la participación activa de los ciudadanos en todos los ámbitos de la sociedad.

Por otro lado, durante 2016, en Bruselas, el Consejo celebró la Conferencia Permanente del Consejo de Europa de Ministros de Educación, bajo el lema “Asegurando la democracia a través de la Educación”. Se refiere a un conjunto de metas o retos a los que se enfrenta actualmente Europa, (terrorismo, extremismo violento, refugiados, inmigrantes, populismo, entre otros) y como es que estos factores han puesto en peligro los valores democráticos. A su vez, esta Conferencia define a la Educación para la Ciudadanía Democrática como uno de los fines fundamentales de la educación, en el sentido de que la educación no solo debe proporcionar conocimientos a los alumnos, sino que constituye una gran herramienta para dotar a las personas de la capacidad para actuar en la sociedad en defensa y promoción de los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho.

Finalmente, otra iniciativa relevante, impulsada por el Consejo de Europa, en el marco de la Conferencia sobre el Futuro de la Ciudadanía y la Educación para los Derechos Humanos, celebrada en Estrasburgo en el año 2017, fue la aprobación de una declaración denominada: “Aprender a vivir en conjunto: Un compromiso compartido para la democracia”.  Este texto resalta o propone las siguientes acciones claves a modo de urgentes recomendaciones a los Estados:

  • Insta a la inclusión de la Educación para la Ciudadanía en las políticas y prácticas, en lo que dice relación tanto con la educación formal como la no formal.
  • Llama a aumentar los esfuerzos en materia de calidad de la Educación para la Ciudadanía en todas las áreas y tipos de educación, con especial énfasis en las zonas donde esta educación tiene menos presencia, como son la preescolar y la educación superior.
  • Busca que los Estados hagan uso del marco de referencia propuesto por la Carta del Consejo de Europa sobre Educación para la Ciudadanía Democrática y los Derechos Humanos, y logren los objetivos de la misma.

Como hemos podido observar, el Consejo de Europa, desde el año 1997 a la actualidad, mediante una serie de instrumentos, recomendaciones, declaraciones, informes, estudios y conferencias, se ha posicionado como el organismo europeo más relevante en materia de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, transformándose en un referente obligado para los Estados que tomen en serio la democracia, los derechos humanos y la educación en valores, elementos constitutivos todos de una ciudadanía responsable, participativa, tolerante y democrática.